PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA EN EL LUGAR DE TRABAJO
POLÍTICA:
Promover y mantener un entorno de trabajo seguro para los empleados, libre de agresiones, amenazas y violencia; gestionar eficazmente los incidentes críticos en el lugar de trabajo relacionados con la violencia real o potencial; y proporcionar una respuesta coordinada y rápida a dichos incidentes.
La ciudad brindará orientación en caso de que se presente una situación que, a su juicio, podría derivar en una reacción violenta. Es obligación compartida de todos los empleados, organismos encargados de hacer cumplir la ley, organizaciones de empleados y la administración municipal actuar individual y conjuntamente para prevenir o neutralizar cualquier comportamiento violento, real o implícito, en el lugar de trabajo.
La ciudad prohíbe cualquier comentario o comportamiento que una persona razonable pueda percibir como amenazante o que indique posible violencia. Esto incluye, entre otros, amenazas o gestos verbales, lenguaje abusivo, acoso, intimidación y altercados físicos (por ejemplo, empujones o peleas a puñetazos).
La ciudad prohíbe asimismo la posesión, el uso o la amenaza de uso de armas letales, armas de fuego o dispositivos destructivos, ya sea en la persona, entre sus pertenencias, en cualquier instalación o área de trabajo municipal, incluyendo vehículos municipales, o en el vehículo personal mientras se realizan actividades relacionadas con la ciudad, a menos que dicha posesión o uso sea un requisito necesario y aprobado para el desempeño del trabajo. Solo el administrador municipal podrá autorizar excepciones a esta norma.
La violencia o la amenaza de violencia, ejercida por o contra cualquier empleado municipal u otra persona, es inaceptable y contraria a la normativa municipal. El infractor será objeto de medidas disciplinarias, que pueden incluir el despido y posibles cargos penales. La ciudad colaborará con las autoridades policiales para ayudar en el enjuiciamiento de quienes cometan actos violentos contra los empleados.
PROCEDIMIENTOS:
En el trabajo
Existen situaciones en las que las relaciones entre empleados, o entre un empleado y su supervisor, generan fuertes sentimientos negativos.
Cualquier persona involucrada en situaciones donde tema que pueda haber represalias físicas, o donde alguien haya hecho amenazas verbales de violencia física, debe comunicarlo inmediatamente a la gerencia del departamento. Los empleados involucrados en peleas o amenazas verbales serán sancionados, pudiendo llegar incluso al despido. Ningún empleado que actúe de buena fe y denuncie un comportamiento violento, real o implícito, será objeto de represalias o acoso por su denuncia. Si la situación es lo suficientemente grave como para que pueda implicar un posible despido y/o la permanencia del empleado en el lugar de trabajo no sea apropiada dada la alteración o las circunstancias particulares, el empleado podrá ser suspendido inmediatamente mediante una licencia administrativa remunerada. Se le ordenará al empleado que no regrese al lugar de trabajo hasta nuevo aviso. Esta medida es inusual, pero puede tomarse con la aprobación del Director del Departamento. Cuando el tiempo y las circunstancias lo permitan, también se deberá consultar con el Director de Recursos Humanos. La mayoría de las alteraciones en el lugar de trabajo, incluso las menores que solo implican intercambios verbales, justifican la aplicación de la medida disciplinaria apropiada mediante la política de disciplina progresiva de la Ciudad. En cualquier momento durante la revisión de un altercado, el Director de Recursos Humanos estará disponible para brindar asistencia si se solicita.
Trato con el público
En el trato con el público, pueden presentarse situaciones potencialmente violentas. Si bien la ciudad tiene un firme compromiso con el servicio al cliente, no se pretende que los empleados sean objeto de abuso verbal por parte de los clientes. Se debe solicitar la intervención de un supervisor cuando un cliente se comporte de manera abusiva. Si existe preocupación por la posibilidad de violencia física, se debe informar de inmediato al jefe de departamento o al Departamento de Policía. La ciudad brindará capacitación a los supervisores sobre cómo responder adecuadamente ante comportamientos agresivos o violentos.
Fuera del trabajo
Un empleado puede verse involucrado en una disputa personal no delictiva con familiares, vecinos o amigos. Si la situación se agrava, se puede emitir una orden de restricción u orden judicial similar. Si un empleado solicita dicha orden, debe incluir en ella tanto su lugar de trabajo como su domicilio. El empleado debe informar a su supervisor sobre la emisión de dicha orden y proporcionar una descripción de la(s) persona(s) mencionada(s) en la misma. En caso de que un empleado no haya obtenido una orden judicial pero tema por su seguridad, debe notificarlo inmediatamente al Departamento de Policía e informar a su supervisor lo antes posible. Cuando cualquiera de las situaciones anteriores se ponga en conocimiento de la dirección del departamento, se debe realizar una evaluación inmediata de la gravedad de la situación. Si se concluye que existe la posibilidad de que se produzca violencia, la dirección deberá:
- Analice la situación con los empleados que probablemente entren en contacto con la persona en cuestión. Proporcione una descripción de la persona y las instrucciones sobre las medidas que se deben tomar si esta acude al lugar de trabajo.
- Proporcione la misma información al Departamento de Policía.
- Comuníquese con el Departamento de Policía para informar sobre las medidas que se están tomando. Si el Departamento de Policía considera que se requiere mayor seguridad, se tomarán las medidas necesarias para proporcionarla.
- En cualquier caso, si se requiere la intervención inmediata del Departamento de Policía, llame al 911.
Coordinación de incidentes críticos
Cuando un supervisor, gerente o empleado observa un acto de violencia en el trabajo, los pasos a seguir son sencillos, aunque los problemas subyacentes no lo sean.
- EN CASO DE EMERGENCIA INMEDIATA, LLAME AL 911.
Como en cualquier otra emergencia que involucre incendios, violencia o incidentes médicos, lo primero que se debe hacer es llamar al 911 e informar tantos detalles como sea posible para que se puedan enviar las unidades de respuesta de emergencia adecuadas. - SIGUIENTE PASO - Contactar inmediatamente con:
- el jefe de departamento o división involucrado, y
- el Director de Recursos Humanos
El Director de Recursos Humanos es el Coordinador de Incidentes Críticos en el Lugar de Trabajo. Se puede contactar al Director de Recursos Humanos, o a la persona que él/ella designe, en cualquier momento y se asegurará de que recursos como el Programa de Asistencia al Empleado, Beneficios para Empleados, Recursos Humanos, la Oficina del Abogado Municipal y otros, según sea necesario, estén coordinados para brindar apoyo y respuesta. A partir de este contacto inicial, se tomarán otras medidas tras un incidente crítico en el trabajo, incluyendo acciones disciplinarias y ayuda del Programa de Asistencia al Empleado para los empleados involucrados o que hayan presenciado un incidente grave.
DIRECTRICES PARA GERENTES Y DIRECTORES
Las siguientes directrices se aplican a todos los empleados municipales y tienen como objetivo ayudar a los gerentes y directores a manejar situaciones violentas o potencialmente violentas en el trabajo una vez que se haya controlado una emergencia inmediata. Los altercados entre personas en el trabajo son poco frecuentes y generalmente menores, lo que permite tiempo para la intervención de la supervisión. Un "altercado", según se utiliza en estas directrices, incluye la violencia real en el lugar de trabajo o la amenaza de violencia, incluyendo confrontaciones o agresiones verbales o físicas, o intentos de tales agresiones. En circunstancias que el gerente o director considere una emergencia, llame al 911 y realice los demás contactos descritos anteriormente. Se entiende que las acciones de un gerente, director u otros empleados dependerán de la gravedad de la situación y la naturaleza del altercado. Sin embargo, en aras de la seguridad personal, los gerentes, directores y supervisores tienen la responsabilidad de hacer un esfuerzo de buena fe para desactivar las situaciones violentas o potencialmente violentas lo más rápido posible para evitar que escalen y representen una amenaza para los demás. En general...
- Separe a los empleados involucrados. No permita que una discusión verbal se agrave. Si no puede separarlos, llame al 911 y siga los pasos descritos anteriormente.
- Póngase en contacto con el Director del Departamento correspondiente y con el Director de Recursos Humanos.
- Una vez controlada la situación, entreviste por separado a todas las personas involucradas, incluidos los testigos, para obtener un relato preciso del incidente. Documente por escrito las declaraciones de los testigos y demás personas entrevistadas. Quienes participaron en un altercado —y que podrían ser objeto de futuras medidas disciplinarias derivadas del incidente— tienen derecho a estar representados durante las entrevistas.
Si se deniega la representación legal o si el interrogatorio continúa después de haberla solicitado, la medida disciplinaria posterior podría ser revocada o modificada en apelación. En tales casos, podría ser necesario posponer la entrevista para que un representante esté disponible. Al comunicarse con Recursos Humanos al (305) 673-7524, recibirá asesoramiento y asistencia durante este proceso.